Caja,
interlínea y otros elementos tipográficos
Caja: también llamada caja
de composición, es la parte impresa en la plana, es decir el espacio que ocupa
la página tipográfica sin los márgenes. De igual manera se puede denominar como
la figura geométrica que forma las medidas de ancho y alto en la composición
tipográfica, pero esto también se le conoce como mancha.
Para determinar el tamaño de
la caja, las medidas ocupadas son picas o cíceros. Varían dependiendo los
libros, ya que diversos autores colocan la mancha en el blanco de la página
para dar márgenes más amplios.
Con respecto al ancho de la
caja, el texto debe ocupar entre el 70% y 85 % del ancho de la página. En
cambio para determinar el alto se puede trazar de dos maneras:
1.
Trazar diagonales en el rectángulo de una
página en blanco, colocar horizontalmente el ancho en las partes superior e
inferior para que así los extremos toquen las diagonales y por último unir
verticalmente los puntos de intersección para que se determine la altura.
2.
Dibujar un cuadro cuyos lados tengan las
mismas medidas que el ancho de la caja; trazar una diagonal de la figura, será
puesta en sentido vertical y así determinar el alto de la página.
El tamaño de la caja es lo
que se comprende por el blanco del folio
explicativo o titulillo, es decir la cornisa.
Este se repite en la parte superior de cada página, el título de la obra,
del capítulo o del apartado. Las cornisas de las ´paginas pares corresponden al
título de un apartado y las páginas impares al título general de la obra.
El folio o número progresivo
que lleva cada página del libro, se pueden colocar a la cabeza o al pie del
texto en los márgenes respectivos. En algunas ocasiones poner el folio a la
cabeza presentan dificultades y mal gusto en las páginas ya que se deja un
blanco mayor que deja “volando” dicho folio. Por eso la estética tipográfica
manda colocarlos al pie de página.
En general los folios son
dos puntos menores que el cuerpo de texto, aunque se acostumbre en poner los
mismos puntos en cuerpo y folio pero
todo es dependiendo el tamaño de la caja y del texto.
Márgenes,
colgados, sangrías, espaciado y otros blancos
Son cuatro los márgenes que
tiene una página:
1.
Superior o de cabeza.
2.
Inferior, de pie o falda.
3.
Exterior o de corte.
4.
Interior, de lomo o medianil.
El nombre de costados es
como también se le conoce a los márgenes de corte y de lomo; su colocación en
la página es variable, en las impares el corte queda a la derecha y el medianil
a la izquierda y en las páginas pares ocurre lo contrario.
Para determinar los márgenes
en ediciones económicas, se tiene que realizar: en primer lugar se resta la
altura de la página al de la caja, el resultado se divide entre dos y esto se
suma una pica, con esto se obtendrá la falda y el blanco que resta es la
cabeza. Haciendo estos mismos pasos se obtendrá el corte y el lomo, el primero
será el mayor de este par.
La proporción áurea o divina
proporción se aplica lo mismo a la caja respecto de la página que a unos
márgenes en relación con otros. Para aplicar a los márgenes la proporción
áurea, se resta de lo alto del papel el de la caja, el margen del pie debe de
ser mayor que el de cabeza.
Pero todavía hay más formas
de determinar los márgenes, una de ellas sería la normalizada; ésta se acerca
mucho a lo mismo de la divina proporción.
Hay dos reglas que deben
recordarse:
1) el medianil en ningún caso será menor a 24 puntos porque se
dificulta la lectura.
2) el margen debe aumentarse si el libro es muy
voluminoso ya que al abrirlo se forma una curva que si el medianil es reducido
ocultará lo impreso hacia el centro.
El colgado o descolgado es
como se conoce al blanco que suele dejarse en los principios de capítulo y
divisiones mayores de un libro entre el límite superior de la caja y la cabeza.
En otro caso, la sangría
también es un blanco pero ésta empieza en la primera línea de los párrafos en
la composición seguida o normal. Está sujeta al estilo tipográfico de una
editorial; predomina el uso de uno o dos cuadratines de sangría en obras de
todo tipo.
En cuanto a cómo espaciar
las palabras, en primer término el espaciado de un texto debe ser regular. La
prosa, set o espaciado entre las letras puede modificarse en las
fotocomponedoras y en las impresoras láser, pero el espaciado muy irregular
habrá que evitarse en excepción de los diarios, ya que en las columnas
estrechas se obligan a espaciar con cierta irregularidad.
Los espacios en tipografía
suelen ser de 1 cuadratín o fracciones. Los mejores espacios entre palabras son
de 1/3 y ¼ que son los más comunes.
Además de los blancos antes
mencionados se dejan blancos a lo largo del libro; uno muy importante es el de
los subtítulos, que por lo general van en un espacio de dos picas.
Tres
párrafos: normal, francés y moderno
Se clasifican en tres los tipos
de párrafos:
1.
Normal
u ordinario: es el que se usa en la escritura común y
consiste en un bloque de líneas donde solo la primera se sangra. Este párrafo
es el usual para componer el cuerpo del texto.
2. Francés: es
aquel que se sangran todas las líneas menos la primera. Se usa en general para
la composición de la bibliografía, donde el asiento se distingue porque no va
sangrado. También se emplea en índices, glosarios, enumeraciones, entre otros.
3. Moderno: es
el párrafo sin sangría; también conocido como americano. Se presta para citas,
epígrafes, sumarios y textos similares.
Cuerpo
e interlínea
El cuerpo de la letra es la
distancia entre las caras anterior y posterior, su tamaño se mide en puntos.
El cuerpo de los textos van
de 8 a 12 puntos; en las notas desde 6. Pero los tipos menores se reservan para
llamadas de notas, que se indican con números, signos o letras volados, es
decir, colocados en la parte superior de la composición. Los tipos mayores de
14 hasta 36 se emplean para cabezas, falsas, títulos y para textos
publicitarios.
La interlínea es una regleta
metálica que se coloca entre dos líneas para espaciarlas. Se miden en puntos,
de 1 a 6, la de mayor uso es la de 2 puntos. Su función es abrir la escritura,
con lo que aumenta la proporción del blanco respecto al negro de la tinta, esto
también se conoce como luz; así que dar luz en la tipografía es aumentar la
interlínea.
Otros
elementos tipográficos
Una obra también se compone
de ilustraciones, cuadros, gráficos, entre otras que son otros elementos
tipográficos. Por ejemplo: los filetes son una y otra cosa, también conocidos
como rayas son las piezas de metal de igual altura que los tipos y terminadas
en una o más rayas de grosores.
Los cuadros por lo general
están delimitados en cabeza y pie por filetes gruesos o finos. Se usan filetes
negros al principio y al final de un cuadro y filetes finos para las divisiones
internas.
Los filetes son de 1, 2, 3,
6 y 12 puntos, son fino, negros, medio luto y luto. Pero hay también filetes
puntillados que consisten (como su nombre lo dice) en una línea punteada.
Las
serpentinas son las que forman una línea quebrada; y los azurados que se
integran con rayas finas, ya sean rectas u onduladas. Las cañas o paralelas se
forman con dos filetes finos; la mediacaña consta de dos filetes paralelos,
solo que el superior es negro o seminegro y el inferior es fino. Y por último
están los bigotes, que son filetes delgados hacia los extremos y más gruesos en
el centro, pero estos casi están en desuso.
Bibliografía:
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