miércoles, 21 de mayo de 2014

La orilla tipográfica

Caja, interlínea y otros elementos tipográficos

Caja: también llamada caja de composición, es la parte impresa en la plana, es decir el espacio que ocupa la página tipográfica sin los márgenes. De igual manera se puede denominar como la figura geométrica que forma las medidas de ancho y alto en la composición tipográfica, pero esto también se le conoce como mancha.

Para determinar el tamaño de la caja, las medidas ocupadas son picas o cíceros. Varían dependiendo los libros, ya que diversos autores colocan la mancha en el blanco de la página para dar márgenes más amplios.

Con respecto al ancho de la caja, el texto debe ocupar entre el 70% y 85 % del ancho de la página. En cambio para determinar el alto se puede trazar de dos maneras:
1.    Trazar diagonales en el rectángulo de una página en blanco, colocar horizontalmente el ancho en las partes superior e inferior para que así los extremos toquen las diagonales y por último unir verticalmente los puntos de intersección para que se determine la altura.

2.    Dibujar un cuadro cuyos lados tengan las mismas medidas que el ancho de la caja; trazar una diagonal de la figura, será puesta en sentido vertical y así determinar el alto de la página.
El tamaño de la caja es lo que se comprende por el blanco del folio explicativo o titulillo, es decir la cornisa. Este se repite en la parte superior de cada página, el título de la obra, del capítulo o del apartado. Las cornisas de las ´paginas pares corresponden al título de un apartado y las páginas impares al título general de la obra.

El folio o número progresivo que lleva cada página del libro, se pueden colocar a la cabeza o al pie del texto en los márgenes respectivos. En algunas ocasiones poner el folio a la cabeza presentan dificultades y mal gusto en las páginas ya que se deja un blanco mayor que deja “volando” dicho folio. Por eso la estética tipográfica manda colocarlos al pie de página.

En general los folios son dos puntos menores que el cuerpo de texto, aunque se acostumbre en poner los mismos puntos en cuerpo  y folio pero todo es dependiendo el tamaño de la caja y del texto.

Márgenes, colgados, sangrías, espaciado y otros blancos

Son cuatro los márgenes que tiene una página:
1.    
     Superior o de cabeza.
2.    Inferior, de pie o falda.
3.    Exterior o de corte.
4.    Interior, de lomo o medianil.


El nombre de costados es como también se le conoce a los márgenes de corte y de lomo; su colocación en la página es variable, en las impares el corte queda a la derecha y el medianil a la izquierda y en las páginas pares ocurre lo contrario.

Para determinar los márgenes en ediciones económicas, se tiene que realizar: en primer lugar se resta la altura de la página al de la caja, el resultado se divide entre dos y esto se suma una pica, con esto se obtendrá la falda y el blanco que resta es la cabeza. Haciendo estos mismos pasos se obtendrá el corte y el lomo, el primero será el mayor de este par.

La proporción áurea o divina proporción se aplica lo mismo a la caja respecto de la página que a unos márgenes en relación con otros. Para aplicar a los márgenes la proporción áurea, se resta de lo alto del papel el de la caja, el margen del pie debe de ser mayor que el de cabeza.

Pero todavía hay más formas de determinar los márgenes, una de ellas sería la normalizada; ésta se acerca mucho a lo mismo de la divina proporción.

Hay dos reglas que deben recordarse: 

1) el medianil en ningún caso será menor a 24 puntos porque se dificulta la lectura. 
2) el margen debe aumentarse si el libro es muy voluminoso ya que al abrirlo se forma una curva que si el medianil es reducido ocultará lo impreso hacia el centro.

El colgado o descolgado es como se conoce al blanco que suele dejarse en los principios de capítulo y divisiones mayores de un libro entre el límite superior de la caja y la cabeza.
En otro caso, la sangría también es un blanco pero ésta empieza en la primera línea de los párrafos en la composición seguida o normal. Está sujeta al estilo tipográfico de una editorial; predomina el uso de uno o dos cuadratines de sangría en obras de todo tipo.

En cuanto a cómo espaciar las palabras, en primer término el espaciado de un texto debe ser regular. La prosa, set o espaciado entre las letras puede modificarse en las fotocomponedoras y en las impresoras láser, pero el espaciado muy irregular habrá que evitarse en excepción de los diarios, ya que en las columnas estrechas se obligan a espaciar con cierta irregularidad.

Los espacios en tipografía suelen ser de 1 cuadratín o fracciones. Los mejores espacios entre palabras son de 1/3 y ¼ que son los más comunes.
Además de los blancos antes mencionados se dejan blancos a lo largo del libro; uno muy importante es el de los subtítulos, que por lo general van en un espacio de dos picas.

Tres párrafos: normal, francés y moderno

Se clasifican en tres los tipos de párrafos:

1.    Normal u ordinario: es el que se usa en la escritura común y consiste en un bloque de líneas donde solo la primera se sangra. Este párrafo es el usual para componer el cuerpo del texto.

2.    Francés: es aquel que se sangran todas las líneas menos la primera. Se usa en general para la composición de la bibliografía, donde el asiento se distingue porque no va sangrado. También se emplea en índices, glosarios, enumeraciones, entre otros.

3.    Moderno: es el párrafo sin sangría; también conocido como americano. Se presta para citas, epígrafes, sumarios y textos similares.

Cuerpo e interlínea
El cuerpo de la letra es la distancia entre las caras anterior y posterior, su tamaño se mide en puntos.

El cuerpo de los textos van de 8 a 12 puntos; en las notas desde 6. Pero los tipos menores se reservan para llamadas de notas, que se indican con números, signos o letras volados, es decir, colocados en la parte superior de la composición. Los tipos mayores de 14 hasta 36 se emplean para cabezas, falsas, títulos y para textos publicitarios.

La interlínea es una regleta metálica que se coloca entre dos líneas para espaciarlas. Se miden en puntos, de 1 a 6, la de mayor uso es la de 2 puntos. Su función es abrir la escritura, con lo que aumenta la proporción del blanco respecto al negro de la tinta, esto también se conoce como luz; así que dar luz en la tipografía es aumentar la interlínea.

Otros elementos tipográficos

Una obra también se compone de ilustraciones, cuadros, gráficos, entre otras que son otros elementos tipográficos. Por ejemplo: los filetes son una y otra cosa, también conocidos como rayas son las piezas de metal de igual altura que los tipos y terminadas en una o más rayas de grosores.

Los cuadros por lo general están delimitados en cabeza y pie por filetes gruesos o finos. Se usan filetes negros al principio y al final de un cuadro y filetes finos para las divisiones internas.
Los filetes son de 1, 2, 3, 6 y 12 puntos, son fino, negros, medio luto y luto. Pero hay también filetes puntillados que consisten (como su nombre lo dice) en una línea punteada. 

Las serpentinas son las que forman una línea quebrada; y los azurados que se integran con rayas finas, ya sean rectas u onduladas. Las cañas o paralelas se forman con dos filetes finos; la mediacaña consta de dos filetes paralelos, solo que el superior es negro o seminegro y el inferior es fino. Y por último están los bigotes, que son filetes delgados hacia los extremos y más gruesos en el centro, pero estos casi están en desuso.











Bibliografía:

Zavala Ruiz, Roberto. El libro y sus orilla México, UNAM, 1995, Biblioteca del Editor.

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