miércoles, 2 de abril de 2014

Cuestión de intermediarios

Después de conocer que hay detrás, empresarialmente hablando, de un libro, en este texto se conocerá la labor humana que tomará parte de la elaboración de una publicación. Cada uno de estos elementos resulta ser un engrane en la gran maquinaria de las empresas editoriales. Si uno falla, la máquina no camina.

Todo lo que tiene que ver con la publicación de un libro ostenta una estrecha relación con la industria editorial de cada país. En Asia, África y América Latina, este tipo de industrias está en el inicio de su desarrollo. Este desarrollo debe de ir de la mano con la educación. Un libro es base fundamental del desarrollo educativo, social y económico de un país. Se puede afirmar que la educación es una inversión básica para el desarrollo económico y los libros son las herramientas de la educación.

En un inicio se recomienda leer publicaciones que hayan sido escritas por autores de su mismo país, para que de esta forma, se inicie un enriquecimiento cultural y se  desarrolle un gusto por la lectura y no por una imposición escolar. Ya con el gusto adquirido, se debe impulsar la instauración de bibliotecas escolares y públicas.

Socios en el mundo de los libros
Se requiere del esfuerzo de todo un equipo humano para realizar un libro y que el lector lo pueda tener en sus manos. Cada miembro del equipo realiza un papel fundamental que no puede fallar. Estos elementos son el autor (quien escribe el libro) el impresor (transforma en libro el manuscrito) y el vendedor que se encarga de vender los elementos producidos. El editor es el cuarto elemento que dirige el esfuerzo de las tres partes anteriores y reúne sus elementos.

El autor
Es el creador de las ideas que estarán impresas en el libro. Él reúne todo el contenido que el lector verá reflejado en la obra: palabras, fotos, gráficas, tablas, etc. Puede ser una persona, grupo, institución o gobierno.

Foto tomada de: ahoranoticias.cl

Si el autor no otorga permiso a nadie, él es el único propietario de los derechos de su publicación, pero cuando decide compartir su trabajo, tiene derecho a recibir una gratificación. Las leyes de copyright son los estatutos que protegen los derechos de autor.

Al utilizar la obra de un autor sin su permiso o autorización y sin pagarle algún tipo de regalía, se está realizando piratería debido al robo de una propiedad literaria. Con el desarrollo de la piratería, se obstaculiza el desarrollo de la industria cultura de un país.

Las leyes sobre los derechos de publicación, no obstaculizan el flujo de la información, éstas se realizaron con la intensión de proteger y garantizar un trato justo hacia los autores.
Teóricamente al terminar de escribir el manuscrito, éste es entregado al editor y el autor solo espera recibir sus regalías. Sin embargo, el trabajo continuo y sincronizado del autor-editor es más común de lo que se piensa pero el autor es el único que decidirá cuanto quiere que el editor participe en su obra.

El impresor.
Es el fabricante del libro. Recibe del editor el manuscrito, hace la tipografía, lo encuadra y lo devuelve ya impreso al editor. Su ganancia no depende del éxito de ventas del libro, debido a que firma un contrato por adelantado.

Foto tomada de: mexicodesconocido.com.mx

El impresor debe ser eficaz para que las ideas del autor lleguen al lector. Si no se imprime para una fecha determinado un número dado de ejemplares, el público no compra el libro. Del impresor depende la calidad de la impresión, el tipo de papel, el diseño del libro, formato y colores.

El editor después de recibir el manuscrito del autor debe revisarlo y hacerle correcciones de estilo y ortotipográficas ya que muchos de los autores no son capaces de revisar sus libros y los impresores carecen de este material humano. Sin el editor la relación autor-impresor sería muy complicada.

El vendedor de libros
Es, generalmente, la última persona del proceso de elaboración. Recibe la publicación de manos del editor comprando dichos libros a un costo menor.

Foto tomada de: fuentesfidedignas.com.mx

La comercialización de libros debe darse para que el conocimiento llegue a todos los ciudadanos y para que el autor reciba su ganancia por haber realizado el libro. Cada medida de comercialización de una editorial va de la mano con una evaluación de los riesgos que puede sufrir el comerciante al menudeo ya que este último es el más fuerte apoyo económico.

Entre una librería convencional y un vendedor de libros hay una inmensa diferencia. La primera se considera una fuente de educación debido al gran acervo que tiene; mientras que un vendedor al menudeo muy pocas veces puede tener una amplia selección de títulos. El editor puede ayudar a que el “librero” pueda tener acceso a acuerdos con la librería y que no haya pérdidas para ambos.

El editor
Es el elemento central de un proceso de producción editorial. Recibe el manuscrito del autor, aporta capital, contrata a dibujantes, traductores y demás profesionales, supervisa la imprenta y distribuye los libros para su comercialización

Foto tomada de: tallerdelibros.com

Sin un gran número de editores, el precio de venta será alto, en caso contrario, y con una mayor alfabetización se podrá dar el desarrollo de la industria editorial en cualquier país.

El editor forma parte de las siguientes actividades:
Edición: Obtención, desarrollo y preparación de manuscritos
Producción: Diseño y preparativos de manufactura en una imprenta
Ventas y mercadeo: Promoción de largo alcance.
Un buen editor sabe que, ayudado por los nuevos descubrimientos y tecnologías, los libros seguirán siendo la principal herramienta de comunicación del conocimiento.

Fuente:
Datus C. Smith, Jr "Guía para la publicación de libros". Universidad de Guadalajara. 1991.


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