Aquel que quiera ser un buen
editor no debe de quedarse sentado y esperar la llegada de los manuscritos. El
buen editor se levantará de sus escritorio buscará nuevos manuscritos y
promoverá la creación de nuevos trabajos. Todo esto se denomina como desarrollo
editorial y aparece cuando el editor está de acuerdo en tomar las batutas de
promotor cultural y hombre de negocios.
El departamento editorial de
una casa editora es la clave del éxito o fracaso. El manuscrito es la base
sobre la cual se desenvuelve el trabajo editorial. Sin una presentación
aceptable para el lector, el esfuerzo editorial será inútil.
Para tomar las decisiones
sobre los manuscritos que se elaborarán (entrando en detalles como la
producción y el costo) el editor no realiza esta actividad sólo. Los jefes de
cada departamento deben de llegar a un acuerdo con él y así tomar las
decisiones en conjunto.
Otra acción de suma
importancia que debe realizar el editor es el buen manejo de los manuscritos.
Antes de llegar a un acuerdo con los jefes de cada departamento, la recepción
de los manuscritos para su evaluación y posible impresión deber ser ordenada y
el editor debe de llevar un control de los textos que le han sido entregados.
Siempre anotando el nombre del autor por si en algún momento el título de la
obra se llega a cambiar.
Después de la llegada de los
manuscritos, viene la evaluación. Un departamento editorial eficiente es el que
puede revisar y decidir que textos NO se van a publicar sin emplear un costo
extenso en esta revisión. Los textos pueden ser rechazados de inmediato si no
cumplen con las características de la editorial. Los que pasan este primer
filtro se enfrentan a una primera lectura, que puede ser realizada por el
editor o una persona ajena. Puede ser leía solo una parte o realizarse un
vistazo general.
El editor antes de tomar la
decisión de publicar un libro o no, debe contar con los siguientes elementos:
1 Conocimiento de todo lo
que pasa en el mundo. Así como una sensibilidad desarrollada en cuanto a las
posibles reacciones del público.
2 Editores especializados en
la empresa. En una empresa grande se debe tener especialistas en varios
géneros.
3 Consultores, personas que
leen los manuscritos y dan un dictamen acerca de ellos. Dan una opinión externa
a la de la empresa
4 Departamentos de
producción y ventas, ellos aconsejan en términos prácticos de las maneras ya
sugeridas
5 Departamento de finanzas, asignación
de capital y el costo de la realización editorial
6 Estudios de mercadotecnia,
en editoriales pequeñas, basta de pedir informes pero si se realizará una serie
de libros es mejor realizar estos estudios.
Lo importante para una
empresa editorial y sus diversos departamentos es tener una personalidad e
integridad corporativa. Las grandes editoriales adquirieron su prestigio no
sólo de ser buenos negociantes, sino porque su nombre significa algo para el
lector.
Las editoriales necesitan
que los manuscritos lleguen a sus locales y de esto depende en demasía la labor
de las siguientes personas:
El personal: Tiene como responsabilidad
captar manuscritos.
Buscadores de textos: Puede
haber una persona que se encargue de entablar una relación formal y profesional
para que lleguen los textos al editor.
Premios: Son otorgados como
estímulos para que los autores continúen escribiendo.
Agentes Literarios:
Usualmente trabajan en EE. UU. y no toman en cuenta a los autores poco
prometedores.
De igual forma, no sólo los
autores trabajan en obras personales. Pueden llegar a un acuerdo con el editor
y crear un libro juntos. El editor puede ofrecer un contrato para el autor.
Esto se realiza para que la empresa no esté “parada”. En esta forma de hacer un
libro, es mejor publicar más títulos de una temática que pocos de temáticas
variadas.
Cuando se elaboran series
algunas pueden estar limitadas y otras se pueden mantener hasta que su
popularidad se venga abajo. Esto significa que unas deben ser muy planeadas y
otras pueden desenvolverse naturalmente.
Ejemplos de series tenemos a
los libros de texto y lecturas suplementarias, así como, diccionarios,
enciclopedias y atlas. Estos últimos, exigen una inversión considerable de
recursos desde antes de su venta.
Foto tomada: mundo-geo.es
Ya que se tocó el tema de
los recursos, el desarrollo de un libro cuesta muy caro. Desde el pago para
autores, dibujantes, cartógrafos hasta el mismo papel, tipografía e impresión. Debido
a esto se debe de realizar una programación de necesidades, para saber cuándo
se tiene que pagar, entregar, imprimir etc. Muchas veces, se realiza esto para
los primeros tomos de una serie, ya que después pueden ir subsistiendo con las
regalías de las ventas
Datus C. Smith: “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.
Datus C. Smith: “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.

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